domingo, 19 de julio de 2009

Xī'ān (西安), más que unos afamados guerreros

En nuestro viaje a China en 2008, uno de los puntos obligados fue Xī'ān (西安), ya que a las afueras de esta ciudad se encuentran los tan afamados guerreros de Terracota. La visita a los guerreros fue increíble sin duda y ya hablaré de ella en otra ocasión. La parte que quiero compartir esta vez es referente a la ciudad de Xī'ān (西安), que sólo estaba en nuestros planes como punto estratégico para ver los guerreros de Terracota, conocerla un poco y partir, pero fue tan agradable nuestra experiencia que hicimos una modificación en nuestro itinerario y regresamos para conocerla un poco más.

Situada más o menos al centro de China y un poco hacia el este, Xī'ān fue en algún momento capital de este país. Es la capital de la provincia de Shǎnxī (陕西) o Shaanxi (¡No confundir con Shānxī 山西!) y es uno de los extremos del camino de la seda.

Fue por la noche que llegamos a Xī'ān (西安), provenientes de Shànghǎi (上海) y fuimos directamente a nuestro hostal, el Xiangzimen Youth Hostel (湘子门青年旅舍). Una antigua construcción china adaptada como hostal, con una fabulosa decoración, personal ampliamente amable y hasta un pequeño pub se convirtió en nuestro hogar por aquella noche y nos recibió con una habitación realmente de lujo como para tratarse de un hostal. Era la bienvenida que Xī'ān (西安) tenía para nosotros y a la vez una invitación a permanecer más tiempo ahí.

A la mañana siguiente hicimos un breve recorrido por los alrededores del hostal. Casas antiguas, templos y pequeñas calles que nos llevaban a avenidas con construcciones modernas. Nuestros pies recorrían una majestuosa ciudad y nuestros ojos se encargaban de confirmarlo. Continuamos poco después nuestro plan, visitamos el sitio de los guerreros de Terracota y volvimos en la tarde para tomar el tren hacia nuestro siguiente destino.

Conforme nuestro taxi se acercaba a la estación del tren, las pequeñas calles y la gente que en ellas se encontraba parecían decirnos "¡no se vayan!", "¡quédense un poco más!". Finalmente, el coche se detuvo. Tomamos nuestras mochilas. El sol dejaba caer sus últimos rayos de luz sobre una estación grande, precedida por una explanada y la muralla de la ciudad. Una cantidad impresionante de gente estaba ahí, presenciando el mismo panorama pero, seguramente, sin experimentar lo mismo que nosotros.

Por azares del destino, en nuestro siguiente punto del viaje las cosas cumplieron su habitual capricho de salirse de lo planeado y tuvimos que hacer ajustes. Evaluamos nuestras opciones y decidimos de manera unánime regresar a Xī'ān (西安) y conocer un poco más.

Nuevamente de noche, nuevamente el Xiangzimen (湘子门青年旅舍) y la impresión de haber vuelto a casa. Dejamos nuestras cosas y fuimos al pequeño pub del hostal, donde estuvimos riendo y disfrutando de un muy buen momento. Mientras tomábamos nuestras cervezas, dibujamos un par de banderas mexicanas para completar la decoración de banderas hechas por los mismos viajeros que se hospedan en el lugar.

Al día siguiente salimos a recorrer Xī'ān (西安), disfrutando todo lo que veíamos. Calles y avenidas que combinaban modernidad con historia. Los problemas que enfrentaba un viejito para cruzar y no ser arrollado por los coches contrastaban con un río, una muralla, estatuas de leones antiguos y toda la historia que encerraba esta ciudad.


Sin duda la muralla de la ciudad es un gran atractivo. Se le puede ver por todas partes y se puede subir a ella. Así lo hicimos. Fue una larga caminata que incluía frecuentemente construcciones antiguas (¡adaptadas ahora como tiendas! :( ) y que nos dio una perspectiva muy agradable de Xī'ān (西安). Se podía ver esa combinación tan grata de modernidad e historia de la que hablo. De repente vimos una zona completamente antigua, que nos invitaba a bajar y conocerla. La invitación no fue rechazada.

Miles de personas, muchas tiendas y puestos donde uno podía adquirir de todo, ya fuera palillos chinos, artefactos musicales, pinceles, ropa... todo. Un hombre pintando con agua efímeros hànzi (汉子) o símbolos chinos en el piso. China y su arte de regatear el precio estaban perfectamente encarnados en ese barrio. Si no querías comprar nada, salías con algo. Si querías comprar algo salías con mucho.

Después salimos y buscamos otro lugar emblemático de Xī'ān (西安): la Dàyàn Tǎ (大雁塔) o gran pagoda del ganso salvaje. Una señora días atrás nos había dicho que la visitáramos. Fue una lástima sólo haber tenido un poco de tiempo para pasar por la zona. Llegamos a una moderna plaza pública, con jardines, amplios caminos, estatuas. Era impecable y en cierto modo el ambiente era más comercial que tradicional, cosa que de alguna manera me hacía ruido. Avanzamos, con el tiempo ya en contra y, finalmente, pudimos ver la pagoda. Hora de regresar al hostal, tomar nuestras cosas y partir rumbo a nuestro siguiente destino: Běijīng (北京).


¿Dónde está?


Ver mapa más grande


Para saber más...

Xī'ān (西安) en la Wikipedia
Xī'ān (西安) en la Wikipedia, versión en inglés (mucho más completa)
Xī'ān (西安) en el Lonely Planet

Otras referencias

Xiangzimen Youth Hostel (湘子门青年旅舍)

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