miércoles, 7 de abril de 2010
Cañón del Sumidero
El Cañón del Sumidero es sin duda un lugar espectacular, donde contrasta el plano horizontal del agua por donde va uno navegando con el plano vertical de las enormes paredes de roca que nos envuelven. La visita al cañón es obligatoria en un viaje por Chiapas y es además estratégica por su cercanía con la capital Tuxtla Gutiérrez (tan cerca que se puede tomar un camión del transporte público y, en unos minutos y por un bajo precio, estar ahí).
Es un lugar que conviene visitar temprano para encontrar lanchas disponibles, además de tener un clima más agradable. El recorrido por el cañón dura aproximadamente unas 2 horas y cuando lo visitamos nos costó alrededor de $30 pesos.
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Noche nevada en Creel
Un gran amigo de toda la vida y yo caminábamos por las calles de Creel. Pequeños establecimientos de comida y artesanías, algún lugar donde hospedarse... nuestros pasos continuaban y comenzaban a caer pequeños copos de nieve sobre los coches estacionados.
Llegamos a un pequeño bar. Había apenas algunas personas. Tomamos una mesa y pedimos unas cervezas. Comenzamos a platicar, a filosofar. Fue una de esas charlas donde no hay prisa, donde se habla abiertamente, donde hay consejos de amigos, de hermanos. Después de algunas horas, dejábamos aquel bar, para encontrarnos con algo fascinante: ¡todo Creel era blanco!
Así es, mientras nosotros platicábamos, la nieve se había encargado de cubrir calles, árboles y todo lo que ahí se encontraba y seguía aún haciéndolo. Considerando que donde nosotros vivimos no cae nieve, si acaso una vez por siglo, este espectáculo fue extasiante.
Esta alegría interna nos transformaba en niños a medida que caminábamos. Extrañamente para nosotros las calles estaban desiertas. ¿Cómo podían los demás visitantes estar durmiendo cuando afuera todo era perfecto? Calles impecablemente cubiertas de blanco, sin huellas aún y llenas de magia.
Comenzamos a tomarnos fotos, a correr, a lanzarnos bolas de nieve y a reír. Ni de niño imaginé que algún día jugaría de esa manera en la nieve y en mi propio país. Corrí por la plaza principal y me lancé al suelo revolcándome en la nieve. ¡Ah, qué momento tan maravilloso!
De repente, los motores de una camioneta se escucharon. Cada vez más fuerte era el ruido hasta que llegó a la zona en que nos encontrábamos. La camioneta tomó velocidad y entonces giró bruscamente, derrapándose en la nieve y girando. Sí, había otros locos más que decidieron aprovechar la ocasión para divertirse y jugar. Así como llegaron, se retiraron.
Poco después decidimos ir a descansar para al día siguiente emprender nuestro camino a Divisadero. Aquella noche nevada en Creel terminaba ahí, pero aún sigue viva y vigente en mis recuerdos.
¿Dónde está?
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¿Cómo llegar?
Desde Los Mochis tomar el Chepe (tren Chihuahua Pacífico) y bajar en Creel. Se parte en la mañana y se llega en la tarde o noche.
Desde Chihuahua se puede tomar también el Chepe o bien tomar un camión.
Algunos consejos
Personalmente recomiendo tomar el Chepe desde Los Mochis. Hay primera y segunda clase. La segunda clase es bastante decente y el precio es mucho menor. Hay que tomar en cuenta que sólo hay una salida por cada clase al día, así que hay que estar muy temprano para conseguir los boletos. Los asientos del lado derecho tienen mejor vista. Como en cualquier tren, no es una mala idea llevar comida propia.
Mi sugerencia es ir a finales de diciembre o principios de enero, que es cuando más posibilidades hay de encontrar el pueblo nevado.
Para saber más...
Creel en la Wikipedia
domingo, 19 de julio de 2009
Xī'ān (西安), más que unos afamados guerreros
Situada más o menos al centro de China y un poco hacia el este, Xī'ān fue en algún momento capital de este país. Es la capital de la provincia de Shǎnxī (陕西) o Shaanxi (¡No confundir con Shānxī 山西!) y es uno de los extremos del camino de la seda.
Fue por la noche que llegamos a Xī'ān (西安), provenientes de Shànghǎi (上海) y fuimos directamente a nuestro hostal, el Xiangzimen Youth Hostel (湘子门青年旅舍). Una antigua construcción china adaptada como hostal, con una fabulosa decoración, personal ampliamente amable y hasta un pequeño pub se convirtió en nuestro hogar por aquella noche y nos recibió con una habitación realmente de lujo como para tratarse de un hostal. Era la bienvenida que Xī'ān (西安) tenía para nosotros y a la vez una invitación a permanecer más tiempo ahí.
A la mañana siguiente hicimos un breve recorrido por los alrededores del hostal. Casas antiguas, templos y pequeñas calles que nos llevaban a avenidas con construcciones modernas. Nuestros pies recorrían una majestuosa ciudad y nuestros ojos se encargaban de confirmarlo. Continuamos poco después nuestro plan, visitamos el sitio de los guerreros de Terracota y volvimos en la tarde para tomar el tren hacia nuestro siguiente destino.
Conforme nuestro taxi se acercaba a la estación del tren, las pequeñas calles y la gente que en ellas se encontraba parecían decirnos "¡no se vayan!", "¡quédense un poco más!". Finalmente, el coche se detuvo. Tomamos nuestras mochilas. El sol dejaba caer sus últimos rayos de luz sobre una estación grande, precedida por una explanada y la muralla de la ciudad. Una cantidad impresionante de gente estaba ahí, presenciando el mismo panorama pero, seguramente, sin experimentar lo mismo que nosotros.Por azares del destino, en nuestro siguiente punto del viaje las cosas cumplieron su habitual capricho de salirse de lo planeado y tuvimos que hacer ajustes. Evaluamos nuestras opciones y decidimos de manera unánime regresar a Xī'ān (西安) y conocer un poco más.
Nuevamente de noche, nuevamente el Xiangzimen (湘子门青年旅舍) y la impresión de haber vuelto a casa. Dejamos nuestras cosas y fuimos al pequeño pub del hostal, donde estuvimos riendo y disfrutando de un muy buen momento. Mientras tomábamos nuestras cervezas, dibujamos un par de banderas mexicanas para completar la decoración de banderas hechas por los mismos viajeros que se hospedan en el lugar.
Al día siguiente salimos a recorrer Xī'ān (西安), disfrutando todo lo que veíamos. Calles y avenidas que combinaban modernidad con historia. Los problemas que enfrentaba un viejito para cruzar y no ser arrollado por los coches contrastaban con un río, una muralla, estatuas de leones antiguos y toda la historia que encerraba esta ciudad.¿Dónde está?
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Para saber más...
Xī'ān (西安) en la Wikipedia
Xī'ān (西安) en la Wikipedia, versión en inglés (mucho más completa)
Xī'ān (西安) en el Lonely Planet
Otras referencias
Xiangzimen Youth Hostel (湘子门青年旅舍)
sábado, 30 de mayo de 2009
Hierve el agua
En un viaje por Oaxaca, México, nos topamos con un anuncio sobre un lugar llamado Hierve el agua. Un paisaje fantástico nos invitaba a ir, por lo que preguntamos en una agencia de viajes cómo llegar. Nos dijeron que era algo peligroso y que por lo mismo ya no se hacía ese recorrido. Hicimos una serie de preguntas que nos dieron herramientas para organizar nuestro viaje.
Buscamos en nuestro mapa e identificamos el punto más cercano: Mitla. Tomamos entonces un camión que nos llevó de Oaxaca a Mitla. Una vez ahí, preguntamos cómo ir a Hierve el agua. Nos dijeron que pasaba un pequeño transporte que hacía el recorrido. ¿Dónde se toma? -preguntamos. -Ahí, nos dijeron, señalando una pequeña tienda de abarrotes.
Aprovechamos para desayunar. Un buen y barato lonche o torta, de menos de $10 pesos (menos de 1 dólar o 1 euro). Finalmente llegó el pequeño transporte: una camioneta digna de puercos "habilitada" para transportar gente. Nos encontramos con otro problema: teníamos que esperar a que se llenara para hicieran el viaje. Esto se veía un poco difícil... en Mitla, donde casi no había gente, pues no era temporada alta y mucho menos mochileros que pretendieran unirse al recorrido.
Después de algún rato, finalmente otra camioneta se acercó, con más mochileros y con lugar para nosotros. El viaje comenzó. Nuestro pequeño vehículo comenzó su travesía a través de un camino de tierra, subiendo cerros y mostrándonos paisajes espectaculares, mientras nos llenábamos de polvo. Interesante era la mezcla de nacionalidades que viajaban en esa camioneta: el chofer, suponemos que oaxaqueño, un par de alemanes, un tipo del DF (ciudad de México), una polaca, un japonés y nosotros, un tapatío (un oriundo de Guadalajara, México) y un guanajuatense salmantino (es decir, nacido en Salamanca, Guanajuato, México).
Nosotros íbamos en la parte de atrás del vehículo, junto con el japonés. Intentamos entablar conversación, en inglés, lo cual fue un poco difícil, pues el japonés no dominaba lo suficiente el idioma pero, eso sí, divertido.
Después de una hora, hora y media tal vez, llegamos a Hierve el agua. La primera impresión era que habíamos hecho mucho esfuerzo para llegar para lo que ahí encontramos. Sí, un paisaje desde lo alto, magnífico, algo de aguas termales, pero parecía que no era suficiente.
Fue cuando empezamos a explorar la zona que comenzó lo bueno. Subir y bajar rodeando la aparente cascada fue una experiencia de lo mejor. Y digo aparente cascada, pues lo que parece agua cayendo no es más que una formación mineral hecha por el agua que durante mucho tiempo ha escurrido poco a poco desde lo alto. Incluso parece como si la cascada estuviera congelada, lo cual la hace muy peculiar.
Estuvimos alrededor de una hora explorando el lugar. Plantas, escalinatas, rocas muy lisas por la erosión, gotas poco constantes de agua que seguían dibujando la gran cascada congelada, tal vez para una postal, tal vez para nunca ser vistas. Como siempre, lo divertido fue bajar, pero regresar a la parte alta se tornó un poco cansado.
Después de la tardanza de muchos, se volvió a reunir el grupo y tomamos de nuevo nuestro transporte pequeño. Esta vez aprovechamos y nos fuimos dentro de la sección de humanos y no en la de puercos. Fuimos a Mitla y de ahí seguimos nuestra aventura hacia otros lugares, de los que hablaré en otra ocasión.
¿Dónde está?
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¿Cómo llegar?
Desde la ciudad de Oaxaca tomar cualquier camión que vaya a Mitla. Debe tomar la autopista 190 en dirección a Santa María del Tule, Tlacolula, etc. y luego tomará parte de la carretera 179. Hay que bajar del camión en Mitla. Preguntar dónde se toma el transporte hacia Hierve el agua (posiblemente será una pequeña tienda de abarrotes). Esperar a que se junte gente para hacer el viaje (de 6 a 8 personas). El transporte recorre un camino de terracería subiendo cerros y tarda alrededor de una hora en llegar. El conductor espera un tiempo ahí arriba y hace el recorrido de regreso hasta Mitla. Para volver a Oaxaca se puede tomar un camión desde Mitla, aunque conviene detenerse en algún pueblo o sitio arqueológico, como Yagul o Santa María del Tule.
¿Cuánto cuesta?
Es realmente barato. El viaje redondo desde Oaxaca hasta Hierve el agua no debe llegar a los $200 pesos (entre 10 y 15€). El camión de Oaxaca a Mitla debe costar menos de $50 pesos (no esperen un camión de súper lujo). El transporte de Mitla a Hierve el agua nos costó $25 pesos por persona.
viernes, 29 de mayo de 2009
Instinto viajero
Todo comenzó un día en que un primo me invitó a hacer un viaje a algún lugar lejano y exótico y, después de varios ajustes debido al presupuesto, terminamos visitando Europa occidental, que no fue ciertamente ni tan lejano ni tan exótico, pero sí fue fascinante y marcó un punto muy importante en mi vida.
Francia, Alemania, Austria, Italia y España, fueron los destinos de aquel viaje. A mi regreso a Guadalajara (México), me di cuenta que necesitaba viajar más, aprender idiomas, conocer más...
Han pasado años y mi forma de viajar ha cambiado: cada vez más práctica, cada vez más aventurera, cada vez más austera, cada vez más estratégica, cada vez más divertida. Mi último gran viaje fue el año pasado, a China. Todo tan extraño y en ocasiones algo familiar. Todo tan diferente, tan exótico, tan fascinante.
Aquel primer viaje lo hice contratando un paquete. Ahora yo hago mis paquetes. Aquel primer viaje con maleta. Hoy siempre con mochila. Aquel primer viaje hablando mi español nativo y el tan "universal" inglés, que en Francia no me permitió pedir de comer algo sin queso (que no como). Hoy, hablando francés, pudiendo pedir mi comida sans fromage (sin queso), hablando alemán y un poco de chino que fue en ocasiones la salvación en el reino de en medio (Zhōngguó, 中国, China).
Miles de fotos, incontables reflexiones... pensamientos, sensaciones, sabores, olores, colores, gente, lugares, frío, calor, alegría, desesperación, sorpresa, tristeza... Viajar es ahora una forma de vida, es un camino sin regreso, es recordar que uno es humano, es recordar que uno es parte de la naturaleza, es recordar que se nace en una ciudad o pueblo, pero se es parte de un planeta.
He decidido escribir este blog para poder así compartir mis experiencias y automotivarme en la búsqueda de nuevos destinos y nuevos caminos. Espero que lo disfrutes.


